domingo, 21 de septiembre de 2014

Preparando el Homecoming; sueña para triunfar, triunfa para soñar.

 Y hoy se acaba una semana más, y se acaba dejando muchas cosas que compartir con vosotros. Quiero empezar disculpándome por la falta de detalles cuándo me preguntáis qué tal por las Américas, pero estoy tan ocupada que no me dan las horas del día para todo, y , si veces se hace complicado compaginar todas las facetas de tu vida, imaginaos el tener que sumarle otra segunda vida, aunque sea a 7000 km de distancia.
Para que os hagáis una idea, el único tiempo que he conseguido para actualizar el blog lo estoy quitando de mis horas de sueño, así que, sin más dilaciones, me pondré manos a la obra.
Esta semana os contaré mi lunes en último lugar, ya que ese día aprendí a ver las cosas de una forma distinta y creo que merece la pena tenerlo en cuenta, así que lo dejaré para el final para que os quedéis con eso.

Lo mejor y lo peor  de mi martes se puede resumir en una sola palabra: mimos. Es extraño que lo mejor y lo peor de mi día se resuma en la misma palabra, pero todo esto tiene una fácil explicación: sentimientos encontrados.
El martes, después de clase, Jennifer, Isabella, los abuelos y yo fuimos a un partido de baseball de los Royals, y en la segunda mitad del partido, cuando ya se había ido el Sol y estaba empezando a tener bastante frío, la abuela; que, a pesar de que todos saben lo friolera que soy, es la única que se preocupa de mi cuando empiezo a tener cara de muerta de frío, me invitó a sentarme a su lado, y después de ponerme una chaqueta en las piernas, me rodeó dulcemente con el brazo y me acarició la espalda mientras me apoyaba en su hombro. Fue en ese momento en el que afloraron los sentimientos encontrados, al sentirte por fin en casa y a la vez tan lejos, y es que como ya os había dicho, son los pequeños detalles los que hecho de menos, y como mi "host family" es poco afectiva, cuando alguien se muestra cariñoso lo valoro y me afecta muchísimo más. Ya no sé si me afecta para bien o para mal, porque no os imagináis lo difícil que se hace a veces no ponerse triste cuando echas tanto de menos los mimos a los que estabas tan dulcemente acostumbrada. En cualquier caso, quiero deciros que a pesar de mi falta de afectividad actual, cuando vuelva seguiré siendo igual de cariñosa que siempre, así que los que leáis esto estáis obligados a darme un abrazo ( pero no un abrazo cualquiera, uno de esos en los que cierras sin querer los ojos) la próxima vez que me veáis.

El miércoles fue un día bastante atareado. Al día siguiente tenía dos exámenes que no había empezado a preparar y bastantes deberes, y como después de clase tuvimos un match, el último match de la temporada, de hecho (y sí, es que la temporada ya se está acabando), cuando acabamos tuve que ir corriendo a casa a estudiar y a acabar las cosas de clase para que no me "pillara el toro".

El jueves tuve los dos exámenes: American Citizen y Álgebra, y a pesar de que estaba un poco nerviosa por el idioma, me salieron bastante bien, y como el examen de American Citizen era online y te aparecía al momento la nota, ya me quedé del todo aliviada cuando vi el 93% en la pantalla.
Como al día siguiente, viernes, había asamblea para anunciar el tema del Homecoming (este año es el Circo), se llevó a cabo la  idea de que, además de decirlo en la asamblea,  todos los alumnos lo descubrieran nada más entrar en el instituto con solo ver los decorados. A pesar de que el colegio es muy grande y no había la mano de obra ni el material suficiente para decorar todo el instituto, hicimos todo lo que estuvo en nuestra mano y sinceramente no quedó nada mal.
Decorado de una de las entradas

Actuación durante la asamblea

Decorado en el comedor

Decorado en uno de los pasillos

El viernes estuvo otra vez protagonizado por el partido de fútbol americano. Aunque esta vez no era en casa, sino a 36 minutos en coche, mi amiga Allison y yo decidimos ir a verlo. Aunque perdimos en los dos últimos minutos por 3 puntos, nos lo pasamos muy bien y entablamos lo que creo que puede ser el comienzo de una muy buena amistad. Después del partido fuimos a cenar algo y, tras una cariñosa despedida, me dejó en casa, y siguiendo lo que me ordenaba mi cuerpo, me fui directa a la cama sin "pasar por la casilla de salida", como diría mi madre.

Allison y yo el viernes anterior

La inmensa mayoría del sábado se basó en compras. Carmen y Alexis me recogieron a eso de la 1:15 para ir a Zona Rosa (el polígono comercial más cercano) y, mientras Alexis trabajaba, Carmen y yo nos recorrimos el lugar de esquina a esquina con un sólo propósito, encontrar un vestido para Homecoming. Después de entrar en todas las tiendas de vestidos habidas y por haber, en un último intento, decidimos ir a Delias, la tienda en la que trabaja Alexis, a probar suerte. Y vaya si tuvimos suerte. Al final, las dos encontramos nuestro vestido, y lo más importante, al mejor precio. 
Cuando por fin conseguimos encontrarlo ya nos quedamos un poco más aliviadas, así que al salir de la tienda fuimos a tomar algo y a descansar un rato, y aunque después fuimos a comprar un regalo para Isabella, ya que al día siguiente era su cumpleaños, nos lo tomamos con más tranquilidad. Cuando Alexis acabó su turno en el trabajo decidimos ir a una tienda que se llamaba Charming Charles ya que todas teníamos que comprar aún los complementos. Después de dos horas y media allí, probando un montón de complementos distintos con el vestido puesto para ver el efecto, todas encontramos lo que necesitábamos. Al salir de la tienda me ofrecieron quedarme a dormir otra vez en su casa, así que llamé a mi "host mom" y como me dejó, me llevaron a casa para que cogiera mis cosas, y de camino a ella, paramos en una tienda de zapatos, ya que yo aún no había encontrado los míos y era el último día que podía salir de compras antes del baile, y por suerte encontré unos monos a muy buen precio. 
Una vez terminadas las compras paramos en mi casa y luego fuimos a su casa, donde nos hicimos una pizza para cenar y después de hablar un rato, vimos una peli, aunque el sueño volvió a traicionarnos y nos volvimos a quedar dormidas.



Hoy, domingo, cuando nos despertamos nos pusimos las botas con el desayuno, ya que la madre, que es genial, nos había preparado un tomate relleno de huevo y queso a cada una  (que estaba riquísimo) y además, hicimos entre todas "pancakes" con virutas de chocolate.
Después del desayuno me llevaron a casa y, después de hacer skype con mis padres y mi abuela, que estaba guapísima, por cierto; como era el cumpleaños de Bella fuimos toda la familia (Jennifer, Bella, los tíos, los primos, los abuelos y yo)  a comer/cenar a un restaurante que tenía como especialidad chuleta de cerdo. Al acabar la comida (también muy rica, todo hay que decirlo)  fuimos todos a casa de los abuelos y, tras jugar un rato al fútbol para hacer apetito, Bella sopló sus 17 velas, abrió los regalos, y todos comimos un  trozo de tarta con helado. Después nos fuimos a casa y aquí estoy, a las 12:20 terminando de contaros mi semana, pero aún me queda por hablaros del lunes, uno de esos días en los que, de repente, te paras a pensar, y encuentras lo que necesitas para seguir adelante.

Nuestros "pancakes" caseros


Pues bien, el lunes fue día de campeonato así que, como de costumbre, madrugamos un poco más de lo habitual para ir a jugar. El campeonato tuvo lugar en un campo llamado Paradise Pointe, un campo muy bonito al lado de un lago enorme, donde alrededor de 20 equipos midieron sus fuerzas una vez más. Meteorológicamente hablando fue un día bastante gallego, tanto, que al principio del campeonato estuvimos a punto de tener que parar de jugar por culpa de una tormenta que acechaba, pero, al final, la tormenta se alejó y pudimos jugar a nuestro mejor golf. Después de pelearme con mis, ya habituales, dificultades con el "putt" firmé una vuelta de 6+ del campo que me sirvió para ganar el campeonato. Después de la espera, ya que todas las jugadoras tenían que acabar de jugar, y de la entrega de premios, el entrenador nos invitó a comer en Sonic, que es un restaurante de comida rápida parecido al McDonald's, donde, mientras comíamos a una buena velocidad, advirtiendo hambre, charlamos sobre el campeonato, el golf y el futuro. 
Cuando la conversación derivó a la parte del futuro, mi entrenador me dijo que si alguna vez me había planteado la opción de volver a Estados Unidos para estudiar la carrera, estaba realmente seguro de que sería viable hacerlo a través de una beca de golf, y que si estaba interesada me podía recomendar a otros entrenadores para ir abriéndome algunas puertas en ese mundillo. Aunque todo esto no son más que planes poco rigurosos y evidentemente es muy pronto para plantearse nada de esto aún, he aprendido que nunca nunca nunca hay que cerrarse puertas a nada, ya que no sabes las oportunidades que cada una de ellas te brindará y, sobre todo, he aprendido que tus límites empiezan en el momento en el que terminan tus ganas de dar lo mejor de ti a través de la constancia el y trabajo, y, como ya dije anteriormente, la rutina es la base del éxito, así que da lo mejor de ti cada día y verás los resultados. Pero, queridos lectores, nuestros límites también empiezan, sin duda, en el momento en el acaban nuestras ganas de soñar, y es que la clave para ser capaz de luchar por lo que quieres es saber de soñar despierto; así que, por favor, nos os dejéis influenciar por la gente frustrada de vuestro alrededor que dice que hay que ser realista para poder triunfar y dejad que vuestros sueños os impulsen, y recordad que sólo los soñadores tienen la llave del éxito. 
Y es que el primer paso para triunfar en algo es soñarlo, así que buenas noches y, sobre todo, dulces sueños.




4 comentarios:

  1. SIGUE SOÑANDO PRINCESA¡¡¡♡Y recuerda : teniendo claro tus raices, puedes volar tan alto como quieras y sin miedo; "hasta el infinito y más alla".Te quiero♥♥♥♥♥♥Ah¡ y tengo la despensa a tope de abrazos, mimos y besos para ti. Mamá

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  2. Cierra los ojos porque con toda mi energía te acurruco entre mis brazos, mientras te toco la cabeza y sin decir palabras sólo sentimos el vai-ven de los cuerpos.
    Esa misma energía que recibo cada vez que voy al cole y mis niños me abrazan mientras yo cierro los ojos también.
    El sentido más importante que tenemos los humanos es el tacto y a través de la piel recibimos mucha más información que cualquier otro órgano.
    Después de este momento que demandabas y que totalmente de acuerdo contigo comparto, necesito y te comprendo DECIRTE QUE
    Estoy enganchadísima a tu BLOG como si de una serie televisiva se tratase.
    Espero cada semana tus noticias para saber, aprender contigo, disfrutar de tus vivencias, imaginarme los pasillos del cole como tu nos muestras en las fotos

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    1. Muchisimas gracias por estar ahí y apoyarme cada semana, en Staley hacia falta una directora como tú! Un besado😽😽😽😽

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  3. Hola guapa. Mónica y yo te seguimos cada semana. Cuenta con un par de esos abrazos que pides desde ya y un lengüetazo de Audrey con saltitos. ;-) Mónica me dice que te diga que estás muy guapa y que debes tener a los yankies atontados. Ya es domingo pronto nos vuelves a escribir a todos.
    Un muxu de Bilbao y un besiño de quien tu sabes.

    Ps. Ten en cuenta que los abrazos de Bilbao llegan a 12000 km asi que seguro que lo notas ��

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